lunes, 3 de octubre de 2016

Evolución de la Vuelta a España

CARLOS VILLALBA


Mucho se ha debatido estos últimos años sobre el recorrido de La Vuelta a España. Unos a favor y otros en contra argumentan sus opiniones. En este artículo me gustaría analizar, de la forma más objetiva posible, si el cambio que ha sufrido la ronda española ha sido a mejor o a peor.

Los cuatro actores principales que influyen en el trazado de la carrera, aunque no los únicos, son los organizadores, los patrocinadores, los espectadores y los propios ciclistas. Para la realización de este artículo nos vamos a centrar en los dos actores que quizás tengan más influencia sobre el recorrido de una gran vuelta, los patrocinadores y los espectadores.


Este razonamiento parece dejar fuera al actor principal en este deporte, el ciclista. Pero en cierta forma, independientemente de las opiniones personales sobre todo en el tema de la seguridad, el ciclista guarda cierta sintonía con el parecer de los patrocinadores que sustentan su equipo. Al fin y al cabo, visto desde el punto de vista laboral, son trabajadores. Aunque no hay que olvidar que cuanto más espectacular es una carrera, más se valora una victoria en la misma, y por lo tanto, el corredor afrontará una competición así con mayor aliciente.

Si la carrera es atractiva y tiene mucha audiencia, habrá más equipos (con sus patrocinadores) que querrán acudir a la competición. Del mismo modo, con una buena participación, los patrocinadores de la carrera también estarán contentos ya que el efecto que produce dicha participación dará más visibilidad a su marca. Ante este contexto, los organizadores buscarán la máxima espectacularidad posible para atraer al público y a los patrocinadores, produciéndose una retroalimentación que hace crecer la carrera. El equilibrio entre las demandas y necesidades de todos los actores es el objetivo de los organizadores.


Dicho esto, vamos a centrarnos en los patrocinadores y los espectadores. Para ello he elegido dos factores para cada a uno de los actores con el fin de medir de forma objetiva si el nuevo formato de La Vuelta a España agrada a unos y a otros.

PATROCINADORES

Victorias de etapa

La victoria final de una Vuelta a España está al alcance de pocos equipos. En general, lo que buscan la mayoría de formaciones en una competición es una victoria de etapa. Por lo tanto, en una carrera de tres semanas, cuantos más equipos consigan victorias de etapa más patrocinadores quedarán satisfechos.

He elegido los últimos 16 años para poder tener una visión amplia de cómo ha cambiado el número de equipos que han conseguido victoria de etapa en cada edición de la Vuelta a España. Veamos que ocurre.

(La línea negra que aparece en todas las gráficas nos informa de la tendencia lineal que presenta la gráfica)


Como vemos en la gráfica, la línea ascendente nos muestra como el número de equipos que consiguen victoria en la Vuelta a España tiende a aumentar. Participar en una carrera donde las probabilidades de conseguir una etapa son altas es bueno para los equipos. Los patrocinadores aumentan sus posibilidades de ver su nombre en lo alto del podio cada día. Todo esto repercute además sobre la competitividad y por consiguiente, sobre el espectáculo. A su vez, los corredores de forma individual ven más viable la victoria en una carrera así.


Maillot Rojo

Otro factor es el número de equipos que consiguen llevar el maillot rojo en una misma edición. Cuantos más equipos se vistan de líderes más rentable, publicitariamente hablando, será la carrera.


En esta gráfica encontramos la misma tendencia ascendente que la anterior. Si bien más sutil, el número de equipos que llevan el rojo parece ir creciendo.


ESPECTADORES

Desde el punto de vista del espectador, son otros parámetros lo que hacen atractiva una vuelta de tres semanas. Básicamente, es la emoción y la rivalidad lo que enganchan al aficionado a la pantalla del televisor. Por supuesto, el cartel de corredores participantes es determinante, pero como vimos al inicio del artículo, los grandes nombres llegan como consecuencia de todo lo que estamos analizando.

Cambios de liderato

Veamos en primer lugar cuántos cambios de liderato se han producido por edición. No hablamos ahora de cuántos equipos o ciclistas han llevado el maillot rojo sino cuántas veces el maillot rojo ha cambiado de corredor en una misma edición.


Puede verse de forma evidente cómo el jersey de líder ha estado más disputado con el paso de los años. Esto hace que la atención del espectador sobre la carrera aumente. Cualquier día puede pasar algo, cualquier día puede cambiar el líder, por lo tanto, todos los días son interesantes.


Distancia entre el primero y el segundo

El segundo parámetro que hemos querido estudiar es la distancia entre el primer clasificado de la general y el segundo al finalizar Vuelta. Cuanto menos tiempo exista entre ambos, más reñida habrá estado la carrera hasta el último día.


En este caso, la tendencia descendente sería la que nos hablaría de una menor distancia entre el primer y el segundo clasificado, y la que nos confirmaría nuestra tesis. Como podemos ver, así ocurre, a lo largo de los últimos años esta distancia ha ido disminuyendo. Como ocurría en el parámetro anterior, el espectador no quiere perderse la carrera porque algo puede ocurrir en cualquier etapa.

Los cuatros factores que hemos analizado en este artículo influyen sobre la valoración que los diferentes actores hacen sobre la carrera. Cada parámetro lo hace en mayor o menor medida, pero la combinación de todos ellos nos muestra claramente el crecimiento de la Vuelta a España como carrera.

Los ejemplos que ilustran mejor lo que estamos mostrando aquí son las ediciones de 2013 y 2015, en las cuales vencieron Chris Horner y Fabio Aru respectivamente. Baten records en cuanto a cambios de liderato y menor distancia entre el vencedor y el segundo clasificado. Además de tener buenos registros en cuanto a equipos que se llevan victorias de etapa y equipos que portan el maillot de líder. Fueron ediciones muy abiertas y disputadas. Esto hace grande a la carrera. Bien es cierto, que los lectores de esta publicación, en su mayoría son españoles y tienen mayor recuerdo de la lucha de 2012 entre Contador, Joaquín Rodriguez y Valverde, pero no todos los espectadores eran españoles, ni los tres equipos a los que representaban estos tres corredores eran la totalidad de patrocinadores presentes en carrera. Podemos decir que estas dos ediciones contribuyeron especialmente a hacer grande La Vuelta a España, y entre otras cosas, las que hicieron posible que en 2016 hayamos disfrutado de un cartel envidiable que nos regaló el gran duelo tan esperado entre Nairo Quintana y Chris Froome.


Aunque existen otros muchos factores que se podrían analizar, éstos ya nos dan una idea objetiva sobre si la organización ha tenido éxito en su cambio de dirección o no. Tanto patrocinadores como espectadores salen ganando con este nuevo formato de carrera. Esta nueva Vuelta a España es una ronda más ajustada y emocionante para el espectador y una carrera donde más equipos consiguen resultados y por lo tanto publicidad.

El gran reto de los organizadores será contentar a los ciclistas, quienes más han cuestionado los recorridos. No tanto por el recorrido sino por la seguridad de determinados trazados de algunas etapas. También hay que decir a favor de los organizadores, y con esto no tengo intención ni interés en defenderles, que en otras carreras existen tramos también peligrosos como el pavé, el sterrato, etc…y sin embargo se les llama ciclismo clásico. ¿Se convertirán estos finales “trampa” en el sello de la Vuelta a España? Solo el tiempo podrá darnos la respuesta.


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