martes, 22 de diciembre de 2015

Entrevista a Manolo Azcona

CARLOS VILLALBA GALÁN


Manolo Azcona es director general del equipo amateur Lizarte. Hablamos con él sobre el ciclismo amateur, sobre los ciclistas de hoy y los de antes, sobre grandes corredores que estuvieron bajo sus órdenes y conocemos mejor a esa persona que se sienta en un despacho para que el equipo que actúa como cantera del Movistar siga formando a grandes ciclistas.


¿Cómo comenzó su relación con el ciclismo?
Yo de jovencito corrí en bicicleta. Corrí de juveniles y el primer año de aficionados. Luego tuve la oportunidad de fichar por KAS en aquellos años, pero tuve una lesión en la columna que aún tengo, y tuve que dejarlo. A partir de ese momento, como me tiraba mucho esto de la bicicleta volví. Empecé de director en lo que es ahora Telco. Ahí estuve dos años y luego monté el club este que tenemos, el Galibier, en el año 93. Ahí arrancamos y ahí seguimos.

¿Cómo nace la asociación deportiva Galibier?
Yo estaba ya en este equipo que mencionaba. Era un club modesto y yo quería hacer cosas más importantes. Mis miras eran tener un equipo grande y la única solución era hacer algo propio. Creamos Galibier y a partir del año 93 hicimos bastantes cosas, ganamos 12 carreras…Y desde ahí, todos los años hemos sido un equipo de los llamados importantes entre comillas.

¿Cuál es la agenda de Manolo Azcona en un día cualquiera como director general del equipo Lizarte?
Esto parece que no, pero tiene mucho trabajo. Yo todos los días a las nueve de la mañana estoy aquí en la oficina y siempre hay muchas cosas que hacer. Ahora por ejemplo estamos preparando la temporada del año que viene. Hemos estado todo este mes con el tema de las bicicletas nuevas, ropa nueva, fichajes, este fin de semana hemos tenido la primera concentración con el equipo….aquí no se para, continuamente estamos en marcha. Es un trabajo donde siempre tienes algo que hacer y donde no tienes mucho tiempo para estar descansando.
En competición hay que madrugar. Salimos de la sede del equipo sobre las siete de la mañana. Te desplazas, corres la carrera y de vuelta a casa. Solemos estar de vuelta sobre las tres de la tarde. Recogemos todo, bicicletas y demás, lavado de las mismas y los coches, y empezamos una nueva semana. Esto es así para carreras de aquí, de la zona. Si son carreras donde hay que desplazarse como la Copa España o las Vueltas, eso es otra historia. He acompañado siempre al equipo hasta este año que hemos cogido a Oroz. Él está haciendo un poco el tema deportivo. Este año he ido a pocas carreras que ya lo necesitaba. Son muchos años los que llevo aquí y todo el tema de viajes me empezaba a cansar. El fichaje de Oroz para mí ha sido una salvada importante. Ahora tengo más tiempo para hacer trabajo de oficina, preparar y organizar… y las carreras las hace Oroz.

¿Qué cualidades debe tener una persona que ostente un cargo como el suyo?
Creo que tampoco hay que tener una cualidad importante. Esto, como en todo en esta vida, son ganas de trabajar, ganas de estar encima y ganas de hacer las cosas. Con la experiencia vas mejorando. Al inicio yo era una especie de novato y se cometen muchos errores. Pero bueno, la experiencia te va haciendo crecer como gerente de esta historia. Al final todo es fácil, todo se resume en tener ganas de trabajar y de hacer las cosas bien.

Hace poco se anunciaba la incorporación de dos nuevos patrocinadores (Ugarrandia y Makor), ¿qué se necesita hoy en día para comenzar un proyecto como un equipo ciclista?
Lo importante es encontrar patrocinadores. Cada año es más difícil. Yo cuando empecé, las empresas parece que movían más dinero. Todo estaba más fácil y tocando puertas se conseguía más fácilmente, porque la gente estaba con un poco más de dinero en el bolsillo. Aún así, siempre ha sido difícil encontrar sponsor. En los últimos años es complicado encontrar la empresa que tenga un movimiento importante de dinero y además, que le encaje el proyecto que nosotros representamos. Este año que he conseguido estos dos nuevos sponsors, yo por mis adentros decía “¡ya será posible encontrar!”. Coges la cartera, vas mirando aquí, allá y en el otro lado, empiezas a tocar puertas…Bueno, es un trabajo un poquito (suspiro)…ir a pedir dinero por ahí no es fácil. Hay que echarle ganas y valor, contar tu proyecto…Buscar dinero es de las partes más desagradable del mundillo del ciclismo, y es una cuestión fundamental ya que sin dinero no puedes moverte. Muchas veces parece que vas pidiendo dinero para ti y no, es un proyecto para mover muchos chavales y hacer una obra social entre comillas. Esto con la experiencia se hace más fácil. Además, eres conocido en el mundillo deportivo y se te abren las puertas más fácilmente.

¿En qué se fija para seleccionar a los jóvenes que entran en el equipo?
Suelo seguir a los juveniles. Todas las carreras a nivel nacional. Vas fijándote en los chavales que van a gustar, en los que tienen cosas interesantes, y poco a poco te vas apuntando en tu agenda fulano, mengano y zutano. Sigues un poco toda la trayectoria del año del chico. Si al final te gusta, hablas con él, le explicas el proyecto y si le gusta a él…esperar que se decida por nuestro equipo.
A nivel internacional es un poco parecido. Ahora con internet tenemos más facilidad para seguir todas las carreras del mundo, ya sea en Guatemala, en Costa Rica o en Brasil. Seguimos la trayectoria del ciclista en cuestión. Este año vamos a traer un bielorruso que ha sido campeón de sub 23 allá. Hemos seguido su trayectoria, te pones en contacto con él, le cuentas la historia del club y si le interés, se decide a venir.  


¿Qué diferencia hay entre los ciclistas que aspiraban a pasar a profesionales hace 20 años y los de ahora?
La filosofía ha cambiado poco. Los chavales vienen con la ilusión de ser profesionales y todos traen la misma idea. Lo que pasa es que las cosas van cambiando y cada vez cambian más deprisa. Los chavales de hoy en día tienen una vida diferente. Quizás antes el ciclista era más sufridor, tenían la filosofía de que para ser ciclistas había que morir en la bicicleta. Eso hoy en día les cuesta un poco más a los chavales porque la vida es más cómoda. Cuesta meterles en la cabeza que esto es un deporte en el que hay que sufrir mucho y que hay que morir en el intento. Quizás los chavales de hoy en día no tienen esa dureza de antes.

¿Qué recomendaciones daría a un ciclista que quiera formar parte de un equipo como el Lizarte que ha servido de lanzadera al profesionalismo a tantos ciclistas?
Yo soy de la vieja usanza. Les explicaría que este es un mundo duro, que para hacerse hueco en el ciclismo hay que trabajar mucho y no valen medias tintas. Hay que poner toda la carne en el asador y jugártela en los dos o tres años en que estás en el campo de aficionado. Hay que echarlo todo para ver si algún equipo de arriba se anima a cogerte, y los huecos son pocos.

Un corredor que llega a un equipo como el Mosvistar tiene el objetivo de aprender, mejorar y quedarse en el equipo. Por el contrario, los corredores que llegan al equipo Lizarte quieren aprender, mejorar e irse, ¿cómo se gestiona esta pequeña gran diferencia?
Creo que al final viene a ser lo mismo. Cuando estás aquí, la pelea y la lucha es para pasar al campo profesional que es el objetivo de todos los chavales. Luego, cuando estás en un equipo como el Movistar lo importante es conseguir mantener un nivel año a año que te permita renovar tu contrato. Entonces, la filosofía es más o menos la misma, seguir peleando y seguir creciendo.

¿Cómo se motiva a aquellos corredores que a pesar de tener buenos resultados no encuentran huecos para pasar a profesionales?
Eso es difícil. Hay chavales que vienen demostrando que tienen categoría y calidad para ser profesionales y se le van cerrando las puertas un año, dos años…y mantener esa ilusión viva, que es totalmente imprescindible, es complicado. A base de hablar y de decirles que “oye, este año no ha podido ser. Venga que hay que seguir peleando”. Luego hay muchos ciclistas que son como una espina que se te queda clavada. Tienes chavales que sabes que tendrían posibilidad de ser profesionales buenos y al final se quedan colgados, la verdad es que son espinas que se van quedando ahí. Me acuerdo de la historia de muchísimos ciclistas que podrían haber sido profesionales interesantes y que no tuvieron esa oportunidad. Pero esto es lo que hay. Hay los huecos que hay. Se quedan chavales interesantes sin poder demostrar su valía. 

Fijándonos en casos como los de Rebellin, Horner y compañía, que siguen corriendo con edad avanzada, ¿qué ven los equipos profesionales en los veteranos que los prefieren antes que dar paso a jóvenes?
Los equipos de arriba se basan mucho en que si cogen a un profesional hecho y derecho saben que tienen la seguridad de que les va a funcionar dos o tres años, los que sea, porque tienen una mochila de experiencia demostrable en profesionales. Con el aficionado siempre te la juegas un poco, y arriba lo que quieren muchas veces es seguridad, y esa búsqueda de seguridad hace que en lugar de coger al chico joven cojan a un ciclista más hecho. Ese es uno de los problemas que tenemos. El futuro está en los jóvenes, eso está claro. Un profesional de 32 años que sabes que te va a funcionar dos o tres años se te acaba. El futuro está en Soler y gente de esta. Luego podrá salir más o menos, unos llegan hasta arriba, otros hasta la mitad…pero no hay otra salida, con los jóvenes es con quien tienes que hacer el futuro.

¿Qué relación existe entre el equipo Lizarte y el equipo Movistar?
La relación que tenemos es de amistad de toda la vida. Eusebio, Echavarri en su tiempo, somos todos de casa. Vivimos a dos kilómetros el uno del otro. Luego, con gente que pasas al Movistar debes fallar poco. Los ciclistas que vas pasando tienes que ir demostrándole, a Eusebio en este caso, que efectivamente son válidos. Hay una confianza ya donde yo le digo a Eusebio “este chico vale” y él no me pregunta nada, simplemente da por hecho que si yo digo que vale, él lo acepta y adelante.


En la categoría más alta del ciclismo profesional se habla de ciclismo 2.0. El propio equipo Movistar ha adoptado esa filosofía y esa forma de proceder. ¿Qué hay de este tipo de ciclismo en el campo amateur?
Los años van pasando y hay que ir adaptándose a las nuevas formas y al nuevo ciclismo. Toda esta gente joven que llega, los Zabala, los Sanz y toda esta gente, son un poco el futuro del ciclismo. Son los nuevos preparadores con su filosofía diferente, con sus nuevas historias, ya sabes, el potenciómetro, el pulsómetro, etc…El ciclismo va por esos derroteros y pienso que hay que adaptarse al momento. No hay otra salida. Las pruebas están demostrando que esta nueva forma de hacer ciclismo está dando sus frutos. Hay que adaptarse cada año para ir mejorando y esta gente joven viene muy preparada y están haciendo las cosas bien.

En una entrevista hablaba de la creación de un equipo continental por parte del Movistar para la temporada 2016 o 2017, ¿ha pensado en alguna ocasión la asociación Galibier crear un equipo continental?
Estuvimos charlando de ese tema con Eusebio. La UCI hace un año o dos años parecía que iba a obligar de alguna forma a que todos los equipos ProTour tuvieran un equipo continental. Ante esa tesitura, comentamos Eusebio y yo, que habría que hacer un continental, pero ahora parece que la UCI se ha echado para atrás y se ha ido todo un poco al traste. Pero bueno, Eusebio dice “ya tengo ahí al Lizarte, un equipo cantera que lo está haciendo bien, y que los ciclistas que nos pasan están funcionando…” La idea es seguir un poco como estamos.

Defíname a los siguientes corredores.

Claus Moller: Fue un fenómeno en aficionados y en el campo profesional fue un ciclista importantísimo. Tenía mucho gas y estuvo ahí mucho tiempo. Se retiró con 39 años demostrando que era un gran profesional.

Joseba Beloki: Era el ciclista de la clase. Nos llamaba la atención porque tenía un talento especial y luego en profesionales lo demostró.

Dayer Quintana: Es un ciclista con muchísimo nivel. Está un poco al rebufo de su hermano y aunque creo que es un ciclista importante siempre tendrá la comparación con su hermano. Una comparación con Nairo es siempre difícil porque llegar al nivel de Nairo es muy difícil. Creo que es un buen ciclista y en Movistar están contentos con su rendimiento.

Isidro Nozal: Aquel fue el hombre poderoso. Aparte del talento que podía tener, lo que tenía eran unas ganas terribles de trabajar. Era un trabajador nato. Un hombre que sabía sufrir hasta las últimas consecuencias. Para mí fue uno de los ciclistas que me han marcado.

Marc Soler: Es el futuro. Estoy convencido que a la vuelta de dos o tres años tiene que ser un ciclista de los que se va a pelear con todo lo mejor que haya en el mundo.

Amador: Es parecido a Nozal. Un hombre de mucha potencia y una fuerza terrible. Creo que esa fuerza y esas ganas de ser un ciclista importante le han llevado a donde ha llegado. Es un hombre que a nivel de equipo en Movistar es de los números uno y cuando le dieron un poco de libertad en el Giro vimos que puede pelearse a nivel mundial con cualquiera.


Hay una persona que ha querido participar en esta entrevista. Voy a decirle la pregunta, y antes de contestarla, a ver si es capaz de adivinar quién la realiza. ¿Cómo ves a los corredores aragoneses que han militado y militan en su equipo? ¿Tienen futuro encima de la bicicleta?
(No adivinó quién era la persona que preguntaba: Jorge Arcas)
Casi todos los chicos que vienen de esa zona demuestran un nivel altísimo. He tenido pocos, no hay tantos por esa zona: Arcas, ahora viene Castrillo, viene Samitier...son ciclistas que tienen una calidad, algo especial y han dado todos la talla. De esa zona, casi todos han resultado ser grandes ciclistas y unas personas muy amables y muy buena gente.

¿Qué cree que puede aportar Jorge Arcas al equipo Movistar?
Jorge ha sido un ciclista que ha crecido. Así como otros dan un salto espectacular de un año al siguiente, Jorge ha sido de estos ciclistas que año a año ha ido subiendo un escalón. Creo que todavía tiene recorrido. Por sus características, será un gregario de la categoría de los grandes, como Erviti, Chente…

¿Por qué eligió el ciclismo como forma de vida y por qué sigue en él?
En principio por afición, a mí siempre me ha gustado el ciclismo. Me parece el deporte número uno, el deporte rey. Se hace porque es algo que lo vives y te gusta. A mí me ha dado muchísimas satisfacciones y me sigue dando. Por eso seguimos aquí, aunque todo tiene caducidad y yo también me estoy haciendo mayor. Algún día tendré que dejarlo. Mientras tenga ganas e ilusión seguiremos peleando aquí, y mientras tengamos sponsors. Ya llevamos diez años con Lizarte y cuando estás con una casa de este calibre te da mucha fuerza y seguridad. Son casas con las que no tienes exigencias. Lo único que quieren es que el equipo de una buena imagen por todos los sitios y la verdad es que es una gozada encontrar gente así.

Muchas gracias por charlar con nosotros.
A vosotros. Un abrazo.

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